|
Autores mexicanos hicieron hoy un llamado a las casas editoras
para que publiquen géneros literarios como la poesía, el
ensayo, el cuento y la dramaturgia, que consideraron son
menospreciados por el mercado editorial.
Los escritores Miguel Ángel Flores, Alicia García Bergua,
Aline Pettersson, José Manuel Pintado y Ernesto Lumbreras
reconocieron que el problema no es tanto la publicación como
la distribución y promoción de estos géneros.
Durante la presentación de los nuevos títulos de la colección
que edita Calamus e INBAL, en la Sala Manuel M. Ponce del
Palacio de Bellas Artes, los autores incluidos en ese esfuerzo
celebraron la aparición de sus textos.
Pasajero de sombras de Miguel Angel Flores; Tramas, de Alicia
García Bergua; Los momentos del agua, de Jeannette L.
Clariond; Carta a mi madre, de Aline Pettersson; Sospechosas
compañías, de José Manuel Pintado; De madrugada, entre la
sombra, el viento, de José Miguel Ullán, y Encima de la
muchacha dormida y otros poemas, de Vladimir Holan, fueron los
textos presentados.
Rosalía Chavelas, directora del proyecto, aseguró que la idea
de publicar los textos antes mencionados fue iniciativa del
entonces director del Instituto Nacional de Bellas Artes y
Literatura (INBAL), Saúl Juárez, quien recibió el ofrecimiento
de Francisco Toledo para continuar la antigua colección de
poesía que llevaba su nombre.
Por el momento, dijo, es una colección que da cabida y
promoción a autores de los años 50, con una trayectoria
consolidada, y más adelante esperan que salgan a la luz obras
de autores de otras décadas.
Sobre De madrugada, entre la sombra, el viento, de José-Miguel
Ullán, el poeta y editor Ernesto Lumbreras, dijo que este
poemario más que hablar sobre algo específico, crea imágenes a
la manera dadaísta o surrealista, valiéndose para ello de las
palabras, los espacios en blanco, elementos gráficos y dibujos
hechos por él.
"No obstante, es posible descubrir que alude a situaciones
cotidianas, a rituales católicos que transforman al ambiente
de las calles, a pequeñas estampas de la situación
socio-política durante la dictadura franquista", agregó.
La obra de Ullán es un homenaje que el autor hace a la
estética vanguardista utilizada en la literatura, la gráfica y
la pintura de creadores que él ha leído, traducido o admitido.
La poeta y narradora Alicia García Bergua se refirió a su obra
Tramas, en la que se encuentran distintas figuras creadas por
la trama de los lazos familiares. "Es un libro que escribí
cuando recibí la beca del Sistema Nacional de Creadores del
Fonca y los temas son; la familia, la muerte y la escritura",
comentó.
En ese poemario, los objetos cotidianos, el paisaje que rodea
dentro y fuera de la casa, el tiempo y el espacio que muchas
de las veces comparten, son elementos que constantemente
desencadenan ideas y "sirven de ancla para acercarnos a
recuerdos olvidados".
"No se trata de una descripción naturalista de sus quehaceres
cotidianos, sino de una relación íntima de la manera en que
los pensamientos y los objetos se relaciona, la manera en que
un olor o una rama a través de la ventana, desatan la
memoria", indicó.
En su oportunidad, Miguel Ángel Flores, escritor y profesor de
la Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa, se refirió
a su texto, El pasajero de sombras, en donde fantasmas,
murciélagos, nostalgias y pesares se reúnen y contribuyen a
generar un ánimo lóbrego y mortuorio, pero al mismo tiempo
lleno de belleza.
Por su parte, el poeta y cronista José Manuel Pintado hizo lo
propio con Sospechosas compañías, en el que aborda aspectos de
la divinidad, la naturaleza y la vida moderna.
El reto de este libro, agregó, es el de rastrear las fuerzas y
formas más constantes y primigenias en el universo vital que
nos contiene, y que figuran aquí, con inevitables compañías,
como huellas palpables de nuestras permanentes migraciones y
en las que no hay inocentes y culpables.
La escritora Aline Pettersson habló sobre Carta a mi madre,
poemario que dedica a su madre antes y tras su muerte. "Este
texto tiene que ver con su encuentros y desencuentros. Es un
libro de dos partes, en la primera hablo en vida de ella. La
segunda parte es a partir de su muerte", destacó.
"En este libro habla esa voz de la mayoría reprimimos cuando
nos damos cuenta de que la palabra madre es sólo la máscara de
una persona con la que se convive a diario, pero no se
conoce", aseveró.
La colección de la editorial Calamus y el Instituto Nacional
de Bellas Artes y Literatura (INBAL), se complementa con las
obras Los momentos del agua, de Jeannette L. Clariond, y
Encima de la muchacha dormida y otros poemas de Vladimir Holan.
En el primer caso, la autora aborda de manera particular dos
de los grandes temas de la poesía: la divinidad y la muerte.
Mientras que en la segunda obra, traducida por Miguel Angel
Flores, el autor formula sus poemas a manera de pregunta y
obliga al lector a reflexionar sobre cuestiones básicas de la
existencia.
|